Escolapios en Santo Domingo
Llegada de los Escolapios a Santo Domingo
La presencia de los Padres Escolapios en la ciudad de Santo Domingo de los Tsáchilas se inicia en el año 1987, con la llegada del Padre Cesáreo Tiestos Loscos, proveniente de la ciudad de Puyo, atendiendo la invitación de la Diócesis para colaborar en la vida pastoral y educativa de la zona.
En un primer momento, el Padre Cesáreo asumió la dirección de la Radio Católica, medio desde el cual impulsó la evangelización y la comunicación comunitaria. Posteriormente, el 7 de mayo de 1987, fue designado párroco de la Parroquia Eclesiástica Santa María de la Trinidad, cuya jurisdicción comprendía varias cooperativas de vivienda en expansión dentro de la ciudad.
Este primer período marcó el inicio formal de la presencia escolapia en Santo Domingo, sentando las bases de una misión orientada al servicio pastoral, educativo y social.

Foto: Padre Cesáreo Tiestos Loscos
Servicio pastoral y formación comunitaria
Desde su llegada, el Padre Cesáreo desarrolló una intensa labor pastoral acompañada de un firme compromiso con la formación educativa y comunitaria, respondiendo a las necesidades de una población en constante crecimiento.
Entre las principales acciones emprendidas se encuentra la formación de catequistas y la preparación de laicos a través del Instituto Internacional de Teología a Distancia (IITD), con sede en Madrid, España, fortaleciendo la educación religiosa y el liderazgo comunitario.
De manera paralela, promovió la articulación entre las instituciones educativas católicas de la ciudad, impulsando la Federación Educativa de Establecimientos Católicos (FEDEC) Santo Domingo, la cual fue presidida por el Padre Cesáreo. Además, desempeñó la función de Vicario de Educación, contribuyendo al fortalecimiento del sistema educativo católico local.
Parroquia San José de Calasanz
Como resultado del crecimiento de la comunidad y de las exigencias del trabajo pastoral, en el año 1997 la Diócesis decidió dividir la parroquia existente, creando una nueva jurisdicción eclesiástica en la cooperativa Villa Florida, bajo el nombre de Parroquia San José de Calasanz.
El Padre Cesáreo fue nombrado primer párroco de esta nueva parroquia, desde donde continuó su labor pastoral al servicio de la comunidad, acompañando procesos de evangelización, formación cristiana y atención espiritual a las familias del sector.
Este espacio pastoral se consolidó como un punto de encuentro, fe y servicio, estrechamente vinculado a la misión educativa escolapia en la ciudad.
Inicio de la obra educativa escolapia
Fiel al carisma de la Orden de las Escuelas Pías, centrado en la educación de niños y jóvenes, en el año 1992 el Padre Cesáreo impulsó la creación del Centro Educativo Calasanz (CECC) en la cooperativa Villa Florida, marcando el inicio formal de la obra educativa escolapia en Santo Domingo.
Este proyecto educativo respondió a la necesidad de ofrecer una educación integral, con enfoque cristiano, accesible a las familias del sector. Con el tiempo, la labor educativa se complementó con iniciativas de carácter social, como la creación del Dispensario Médico Calasanz en 1994 y el laboratorio en 1996, fortaleciendo el servicio a la comunidad.
Estas acciones reflejan una visión integral de la educación, que articula formación académica, atención social y acompañamiento humano.
Unidad Educativa Calasanz I
Con el crecimiento del proyecto educativo, se crea la Unidad Educativa Calasanz I, que inició su funcionamiento ofreciendo educación primaria en las instalaciones destinadas a la catequesis parroquial.
En sus primeros años, la institución atendió a 120 estudiantes, contando con un equipo de 7 docentes, entre ellos la Lic. Mercy Jaramillo Rojas, quien se desempeñó como la primera docente del centro educativo.
Esta etapa representa un momento clave de consolidación, permitiendo ampliar la cobertura educativa y fortalecer el compromiso escolapio con la formación de la niñez del sector.

Unidad Educativa Calasanz II
Debido al crecimiento sostenido de la población estudiantil y a la necesidad de ampliar la oferta educativa, se gestionó la adquisición de terrenos en las faldas del Bombolí, dando lugar a la creación de la Unidad Educativa Calasanz II.
Esta institución inició oficialmente sus actividades en el año 2003, ubicada en la avenida de los Colonos, ofreciendo educación inicial, educación general básica y bachillerato, consolidándose como una propuesta educativa integral al servicio de la comunidad.
El desarrollo de este proyecto fue liderado por el Padre Cesáreo Tiestos, junto al equipo encabezado por la Ing. Nancy Moncada, fortaleciendo una educación inspirada en la espiritualidad y pedagogía escolapia.

Unidad Educativa Fiscomisional Semillitas de Dios
La Unidad Educativa Fiscomisional Semillitas de Dios, ubicada en la cooperativa Montoneros de Alfaro, se incorpora a la obra escolapia en el año 2009, tras el retiro de su fundadora, la religiosa Claudia Fischer.
Desde ese momento, la institución es acogida y acompañada por la Fundación Educativa Padres Escolapios, integrándose progresivamente a la misión educativa escolapia y fusionándose con la Unidad Educativa Calasanz I.
Actualmente, la institución continúa su labor educativa como Unidad Educativa Fiscomisional Semillitas de Dios, manteniendo su compromiso con la formación cristiana y comunitaria de la niñez.
Organización y representación legal
Desde el año 2002, la Fundación Educativa Padres Escolapios representa legalmente a las Unidades Educativas Semillitas de Dios y Calasanz II, garantizando su administración, sostenibilidad y continuidad institucional.
La Fundación ejerce esta representación bajo la presidencia del escolapio Padre Martín Gondra, asegurando el cumplimiento de los principios educativos y valores que caracterizan la misión escolapia.

Escolapio Martín Gondra
Un legado que continúa
La presencia de los Escolapios en Santo Domingo de los Tsáchilas es el resultado de una misión construida a lo largo de los años, basada en el servicio, la educación y el compromiso con la comunidad.
Este legado continúa vigente a través de la labor educativa y pastoral, acompañando a niños, jóvenes y familias en su desarrollo académico, humano y espiritual, fieles al carisma de San José de Calasanz.






